
Una afirmación generalmente aceptada es que las personas tienen necesidades y deseos. Algunos consideran que el número y cualidad de esas necesidades y deseos es infinita.
Igualmente se acepta que las personas para satisfacer sus necesidades y deseos deben, inevitablemente, entrar en relación con el ambiente portador de recursos, para lo cual ha estructurado su relación con el ambiente creando sistemas.
Esos sistemas (organizaciones, empresas, instituciones) serán creadores de valor en la medida en que enriquezcan sus contextos; es decir, devuelvan al ambiente una proporción mayor de recursos (o recursos con una cualidad mejor) que aquella que consumen de él. Generando valor y bienestar a clientes, colaboradores, proveedores y la sociedad en general. De otra manera, se transforman en sistemas parásitos del ambiente y, por tanto, lo empobrecen. En otras palabras: destruyen valor.
Para que ello ocurra los sistemas que intermedian entre las personas y el ambiente deben poseer: Una arquitectura que les otorgue la capacidad de intermediar productiva y competitivamente y personas con competencias para operar efectiva y eficientemente esas capacidades.
Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) se vuelven sistemas creadores de valor económico cuando desarrollan dinámicas productivas y competitivas que les permiten enriquecer su contexto conectando a las personas con los mercados, en los cuales se encuentran los recursos requeridos para satisfacer sus necesidades, a la vez que se enriquecen en el proceso.
La creación de valor sigue un proceso general y es el siguiente:
En primer lugar la empresa debe identificar esas necesidades y deseos que eventualmente podría llegar a suplir, debe indagar en la forma de pensar, lo que quieren, lo que hacen y lo que les inquieta a sus “futuros” clientes, es decir debe direccionarse, se podría comparar con establecer un blanco

Además de eso debe también explorarse a si mismo y a su entorno, saber cuáles son sus cualidades, y fortalezas y con que recursos dispone o puede llegar a disponer, para desde ese punto empezar a trabajar en el segundo paso: la creación de Valor, ¿Cómo llego al cliente? .
Creación de Valor consiste en empezar a construir o diseñar una propuesta que sea útil y que aporte benéficios a todas la partes involucradas, que de respuesta a la indagación (anterior) de las necesidades y deseos de las personas, buscar el dominio empresarial para dar una respuesta eficiente, hacer alianzas, convenios, subcontratos si fuera necesario, puede hacer alianzas horizontales (empresas del mismo sector, gremios) en busca de beneficios comunes, fortalecimiento del segmento de mercado, o bien, alianzas o convenios verticales donde busque un gana con proveedores y clientes, o bien buscar el fortalecimiento interno de la empresa en pro de capacitarse para dar respuesta y creación de valor.
Luego entramos a la etapa final la entrega del valor, es la etapa donde debemos fortalecer la relación cliente-empresa, buscando la lealtad, generar un proceso de preventa, postventa y servicio al cliente que nos autoevalúe para contribuir al mejoramiento y la innovación constante, como estamos supliendo al cliente?, que podría darle una mejor sensación de utilidad-beneficio? y allí se podría decir que de cierto modo se daría inicio nueva mente al ciclo.

Todo esto sin dejar de lado la publicación anterior, los cuatro enfoques del marketing holístico, un bienestar para todos.
BIBLIOGRAFIA
(1) KOTLER, Philip. Direccion de Marketing. España:Person. 2006.

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